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Insecticida de ajo
Insecticida Natural

Insecticida de ajo

14 Abr 2026

El insecticida de ajo es el repelente natural más potente para proteger la huerta vasca contra pulgones y ácaros, siendo vital en climas húmedos de Euskadi. Su uso en la baratza (huerta) permite mantener la biodiversidad del suelo sin dejar residuos tóxicos, aprovechando las propiedades azufradas de la planta.

El principio activo fundamental del ajo (Allium sativum) es la alicina, un compuesto que se libera al machacar el bulbo y que posee propiedades bactericidas, fungicidas e insecticidas. En la agricultura del País Vasco, donde la alta humedad relativa favorece la aparición constante de pulgón, mosca blanca y ácaros, el extracto de ajo actúa por ingestión (causando trastornos digestivos en el insecto) y por repelencia debido a su fuerte olor.

  • Ingredientes: 100 gramos de ajos locales (preferiblemente de siembras de la Red de Semillas de Euskadi para asegurar rusticidad) y 1 litro de agua de lluvia.
  • Preparación: Triturar los ajos con piel y macerarlos en el agua durante 24 horas. Transcurrido este tiempo, se recomienda hervir la mezcla durante 20 minutos a fuego lento para estabilizar los compuestos volátiles. Tras enfriar, filtrar meticulosamente con un paño fino.
  • Aplicación y Dosificación: 

    - Como preventivo: Diluir 1 litro de este extracto en 4 litros de agua.

    - Como tratamiento de choque: Aplicar directamente sin diluir (o 1:1) pulverizando al atardecer para evitar que el sol degrade la alicina y queme las hojas.

  • Contexto local: Es especialmente útil en los valles húmedos de Bizkaia y Gipuzkoa, donde el ajo actúa además limitando el desarrollo de hongos como el mildiu y el oídio al alterar el pH de la superficie foliar.

El ajo, conocido como baratxuria en euskera, ha sido históricamente el gran escudo protector del baserri. En la tradición vasca, el ajo no sólo protegía la salud de la familia, sino que se utilizaba para salvaguardar el ganado y las cosechas frente al begizko (mal de ojo). Era común colgar ristras de ajos en el ataria (portal) o en las vigas del establo para evitar que las envidias o los malos espíritus "cortaran" la leche de las vacas o pudrieran el maíz almacenado. Esta planta es un regalo de Amalur que simboliza la fuerza terrestre; se dice que su aroma es capaz de ahuyentar incluso a los genios nocturnos que intentan entrar en los límites de la propiedad, manteniendo el orden y la pureza del hogar bajo la protección silenciosa de Mari.