Influencia Lunar
Menguante:
Realizar la poda de formación y limpieza para que la planta no pierda fuerza.
Creciente:
Cosechar los frutos si se van a consumir frescos para que estén más turgentes.
Ribes rubrum (Roja) / Ribes nigrum (Negra)
Grosella
Racimos rojos, el frescor del verano y su poder depurativo
La grosella es un arbusto caducifolio muy resistente al frío, lo que la hace ideal para las zonas de montaña y los valles sombríos de Euskal Herria. Según los criterios técnicos de Fraisoro, la grosella prefiere suelos profundos, ricos en materia orgánica y con capacidad para retener la humedad, pero sin llegar a encharcarse. A diferencia de otros frutos rojos, la grosella no soporta bien el sol directo y abrasador del verano; en nuestra tierra, agradece una ubicación en semisombra o orientada al norte. Sus racimos de bayas traslúcidas son una explosión de vitamina C que madura a mediados de verano, cuando la mayoría de las hortalizas están en su apogeo.
Grosella en nuestra cultura
En la mitología y etnografía vasca, las grosellas, debido a su color rojo intenso y su forma de racimo, se asociaban a la fertilidad de la tierra. Se decía que eran las "cuentas del collar de las Lamiak" que se perdían entre los arbustos cuando bajaban a peinarse a las orillas de los ríos. Etnográficamente, se ha usado mucho para elaborar jarabes y licores medicinales en los caseríos, especialmente para combatir los catarros persistentes. Se decía que, las plantas con bayas ácidas eran valoradas para "despertar el espíritu" y limpiar el cuerpo de los excesos de las fiestas patronales de verano. Tener un arbusto de grosella en la entrada de la huerta se consideraba señal de abundancia.
Propiedades
Es una fuente excepcional de vitamina C y fibra. Las grosellas negras, en particular, tienen propiedades antiinflamatorias y son ricas en antocianinas, que mejoran la circulación y la visión. En nuestra medicina popular, el zumo de grosella se ha usado siempre para bajar la fiebre y como un potente depurativo renal. Además, ayuda a fortalecer las defensas y a mantener las articulaciones sanas gracias a su poder antioxidante.
Grosella en la cocina
Marrubi-mats Gelatina (Jalea de grosella casera)
Al ser muy rica en pectina natural, es perfecta para hacer jaleas. Cuece las grosellas con un poco de agua hasta que revienten. Pásalas por un colador fino para quitar las pepitas. Añade el mismo peso del zumo obtenido en azúcar (o un poco menos si te gusta ácida) y cuece hasta que espese. Es el acompañamiento clásico en el País Vasco para el queso de oveja o para dar un toque especial a una carne de caza.
Tarea a destacar
Protección contra pájaros. A los mirlos y zorzales les apasionan las grosellas. Es fundamental cubrir el arbusto con una red fina en cuanto los frutos empiecen a clarear (cambiar de color), si no quieres quedarte sin cosecha en una sola mañana.
Calendario por meses
- Febrero/Marzo: Poda de ramas de más de 3 años para rejuvenecer el arbusto.
- Abril (Mes actual): Inicio de la brotación y floración. Vigilar que el suelo esté acolchado.
- Mayo: Formación de los racimos verdes. Asegurar humedad constante.
- Junio/Julio: Maduración y cosecha. Es el momento de poner las redes protectoras.
- Agosto: Tras la cosecha, una pequeña poda de limpieza si fuera necesario.
- Noviembre/Diciembre: Aporte de materia orgánica (compost) en la base para el invierno.
Nombres conocidos
Grosellero rojo, corinto, parrilla
Ciclo Anual de Tareas
Cosecha
Tala / Poda (Frutales)
"Un manojo de grosellas, salud en nuestra temporada."
Sabiduría tradicional
Consejos de nuestros mayoresCuidados y Entorno
Buenos aliados
Ajenjo y Tanaceto. Ayudan a repeler algunos insectos que atacan a los arbustos de bayas.
Malos vecinos
Evitar plantarlas cerca de pinos para prevenir la roya.
Plagas comunes
El pulgón y la avispa serradora (cuyas larvas devoran las hojas rápidamente).