Influencia Lunar
Creciente:
Sembrar para potenciar la floración y el desarrollo rápido de los frutos.
Capsicum annuum L.
Guindilla de Ibarra
El verde y el dorado tierno de nuestros huertos
La guindilla de Ibarra es una variedad autóctona que ha encontrado en el microclima de la cuenca del Urola y el Oria (especialmente en Ibarra) su paraíso particular. Según los criterios del Consejo Regulador de Eusko Label, esta planta requiere temperaturas suaves y una humedad alta y constante, típica del valle guipuzcoano. Se caracteriza por un fruto estrecho, alargado y liso, de color verde amarillento. Su gran valor reside en que prácticamente no pica (debido a la baja insolación y la humedad del norte). Es una planta exigente en nitrógeno y potasio, que prefiere suelos ligeros y muy bien drenados para evitar que sus raíces se asfixien con el xirimiri persistente.
Guindilla de Ibarra en nuestra cultura
En la mitología y etnografía vasca, la guindilla de Ibarra es el símbolo de la elegancia en la sencillez. Se decía que las semillas fueron un regalo de los genios de la montaña a los habitantes del valle para que nunca les faltara el apetito. Etnográficamente, está ligada a la creación de la Gilda (el primer pintxo de la historia), donde la guindilla aporta el equilibrio ácido y fresco. Tener estas matas en la baratza se considera un signo de buen gusto y de respeto por la biodiversidad local, actuando como un faro de frescura en el verano vasco.
Propiedades
Es una fuente magnífica de vitamina C y flavonoides. Al consumirse principalmente encurtida o frita a baja temperatura, mantiene propiedades que ayudan a estimular la circulación y el metabolismo sin irritar el estómago, ya que su nivel de capsaicina (el compuesto que pica) es mínimo. Es excelente para abrir el apetito y facilitar la digestión de platos más pesados como la alubia de Tolosa.
Guindilla de Ibarra en la cocina
Ibarrako Pipar Frijituak (Guindillas de Ibarra fritas)
Lava y seca muy bien las guindillas. En una sartén con aceite de oliva virgen extra (no demasiado caliente, unos 140-150°C), fríelas brevemente hasta que empiecen a perder el color verde vivo y se vuelvan ligeramente translúcidas (unos 2 minutos). Escurre sobre papel y añade gatz lodia (sal gorda de Añana). Un manjar que se deshace en la boca.
Tarea a destacar
Recolección temprana. Es vital recogerlas cuando tienen entre 5 y 12 cm. Si las dejas crecer más, la piel se endurece y aumenta la probabilidad de que empiecen a picar.
Calendario por meses
- Febrero/Marzo: Siembra en semillero con calor.
- Abril/Mayo: Trasplante a la huerta (¡ahora es el momento ideal!).
- Junio: Primeras flores. Vigilar que no falte humedad ambiental.
- Julio a Septiembre: Época máxima de cosecha. Recoger de forma escalonada cada 2 días.
- Octubre: Últimos frutos antes de que el frío detenga la planta.
Ciclo Anual de Tareas
Cosecha
Siembra a cubierto (Invernadero)
Plantación / Trasplante
"Que sea suave, no el truco del diablo"
Sabiduría tradicional
Consejos de nuestros mayoresCuidados y Entorno
Buenos aliados
Albahaca y Cebolla. La albahaca protege la salud de la planta y la cebolla aprovecha bien el espacio.
Malos vecinos
No repetir en suelos donde hubo patatas o tomates el año anterior.
Plagas comunes
El pulgón y el trip. Ojo también con los caracoles cuando la planta es joven.