Influencia Lunar
Menguante:
Sembrar y trasplantar para favorecer el desarrollo del bulbo y evitar que la planta suba a flor demasiado pronto.
Foeniculum vulgare
Hinojo
El dulce aroma de la tierra, que calma los intestinos y alegra los ojos
El hinojo es una planta de una versatilidad asombrosa. En Euskal Herria, su versión silvestre crece con vigor en los bordes de los caminos y cerca del mar, resistiendo la salinidad del Cantábrico. Sin embargo, en la baratza solemos cultivar el "Hinojo de Florencia", apreciado por su bulbo tierno y carnoso. Según criterios técnicos de Fraisoro, el hinojo requiere suelos bien drenados, profundos y con un buen aporte de materia orgánica. Es una planta que ama el sol, pero en nuestro clima agradece que el suelo mantenga una humedad constante para que el bulbo no se vuelva leñoso ni se espigue (suba a flor) prematuramente por el estrés hídrico.
Hinojo en nuestra cultura
En la mitología y etnografía vasca, el hinojo es una planta cargada de simbolismo protector. Según recogió Barandiaran, el hinojo es uno de los componentes esenciales del "Donibane-ura" (agua de San Juan); se dejaba en agua al aire libre durante la noche del solsticio para lavarse la cara al amanecer y protegerse de enfermedades. Se le atribuía el poder de ahuyentar a las Sorginak y de "limpiar el aire" de malos humores. Etnográficamente, sus semillas se han usado en nuestros caseríos para aromatizar las castañas cocidas (gaztain erreak) y para ayudar a la digestión tras las comidas pesadas, siendo un aliado indispensable en la botica natural de Amalurra.
Propiedades
Es el rey de las plantas carminativas; ayuda a eliminar los gases y reduce la hinchazón abdominal. Contiene anetol, que le otorga su aroma y propiedades digestivas. Es rico en vitamina C, potasio y flavonoides. En nuestra medicina popular, se ha usado tradicionalmente para mejorar la vista y para estimular la producción de leche en las madres lactantes, además de ser un excelente tónico para "limpiar" los riñones.
Hinojo en la cocina
Finoilu errea Idiazabal gaztarekin (Hinojo asado con queso Idiazabal)
Corta dos bulbos de hinojo en láminas gruesas. Ponlas en una bandeja de horno con un chorrito de aceite de oliva, sal de Añana y una pizca de pimienta. Ásalas a 190°C hasta que estén tiernas y ligeramente doradas. Al final, añade unas lascas de queso Idiazabal y deja que se fundan con el calor residual. El toque anisado del hinojo combina de forma mágica con el ahumado del queso.
Tarea a destacar
El aporcado. Cuando el bulbo empiece a engordar (tamaño de un huevo), amontona tierra a su alrededor para que quede cubierto. Esto hará que el bulbo sea más blanco, tierno y dulce.
Calendario por meses
- Febrero/Marzo: Siembra en semillero protegido en el interior.
- Abril/Mayo: Trasplante a la huerta cuando las temperaturas se estabilicen.
- Junio: Vigilar el riego constante para evitar el espigado por calor.
- Julio/Agosto: Realizar el aporcado de los bulbos según vayan creciendo.
- Septiembre/Octubre: Época principal de cosecha de los bulbos de verano/otoño.
- Noviembre: Recogida de semillas secas si se desea guardar para infusiones.
Ciclo Anual de Tareas
Cosecha
Siembra a cubierto (Invernadero)
Plantación / Trasplante
"Hinojo en la huerta, calma en el vientre"
Sabiduría tradicional
Consejos de nuestros mayoresCuidados y Entorno
Buenos aliados
Es una planta un poco "antisocial", pero se lleva bien con las lechugas y los guisantes.
Malos vecinos
Tomates y alubias (el hinojo puede frenar su crecimiento).
Plagas comunes
El pulgón verde y la oruga de la mariposa macaón (preciosa, verde con rayas negras y naranjas; si puedes, trasládala a un hinojo silvestre en lugar de eliminarla).