Influencia Lunar
Creciente:
Cosechar preferiblemente en luna creciente (ilgoran) cerca del solsticio para que la planta tenga el máximo de energía y aceites esenciales.
Hypericum perforatum
Hipérico
La hierba del sol, que cura las heridas del cuerpo y la oscuridad del alma.
El hipérico es una planta perenne muy común en los prados y bordes de caminos de toda Euskal Herria. Según los criterios técnicos de estaciones como Fraisoro, es una planta extremadamente rústica que prefiere suelos bien drenados y exposiciones soleadas, aunque tolera la semisombra de nuestros valles. Se la reconoce fácilmente por sus flores de un amarillo intenso y, sobre todo, porque al trasluz sus hojas parecen estar llenas de pequeños agujeritos (de ahí su nombre en euskera Milazulo, "mil agujeros"), que en realidad son glándulas de aceite. Es una planta que no requiere apenas cuidados una vez establecida, siendo muy resistente a las sequías estivales y a los fríos del invierno.
Hipérico en nuestra cultura
En la mitología y etnografía vasca, el hipérico es la planta reina del Solsticio de Verano (San Juan). Es un componente imprescindible del "Donibane-belarrak" (el ramo de hierbas de San Juan). Se colgaba en las puertas de los caseríos para proteger el hogar de los rayos, de las enfermedades y de los malos espíritus (sorginak). Existe la creencia de que sus pétalos, al ser frotados, sueltan un jugo rojo llamado "sangre de San Juan". Etnográficamente, se ha usado durante siglos para elaborar el aceite rojo, un remedio básico en todo botiquín de caserío para curar golpes, quemaduras y heridas de las labores del campo.
Propiedades
Es conocida como el "prozac natural" por su capacidad para tratar depresiones leves y moderadas, ansiedad e insomnio. Su principio activo más importante es la hipericina. En uso externo, su aceite es un potente antiinflamatorio, cicatrizante y antiséptico.
Atención: Es fotosensibilizante; si se aplica el aceite sobre la piel, no debe exponerse al sol, ya que podría causar manchas o quemaduras.
Hipérico en la cocina
Donibane-olioa (Aceite de San Juan / Aceite rojo)
Recoge flores frescas de hipérico en un día soleado de junio (tradicionalmente el 24 de junio). Llenar un tarro de cristal con las flores y cubrir con aceite de oliva virgen extra de la Rioja Alavesa. Cerrar el tarro y dejarlo al sol y al sereno (eguzki-izpitan) durante 40 días. El aceite se volverá de un color rojo intenso. Pasado ese tiempo, filtrar y guardar en un frasco oscuro. Es el mejor remedio para cicatrizar heridas y calmar quemaduras.
Tarea a destacar
La cosecha de flor. Debe hacerse cuando la planta está en plena floración y el sol está en lo más alto, ya que es cuando más principios activos tiene concentrados en los pétalos.
Calendario por meses
- Marzo/Abril: Época de siembra o plantación de nuevos ejemplares.
- Mayo: La planta crece con fuerza. Limpiar las hierbas de alrededor.
- Junio: Época reina de floración y recolección (alrededor de San Juan).
- Julio/Agosto: Disfrutar de su belleza. Si se desea, recoger semillas cuando las cápsulas amarilleen.
- Septiembre/Octubre: Poda ligera para mantener la forma del arbusto.
- Noviembre a Febrero: La planta entra en reposo. Soporta bien las heladas.
Ciclo Anual de Tareas
Siembra al aire libre
Cosecha
Tala / Poda (Frutales)
"Mil flores en el jardín y aceite en la herida; alegría para el alma y consuelo para la tristeza."
Sabiduría tradicional
Consejos de nuestros mayoresCuidados y Entorno
Buenos aliados
Lavanda y Romero. Comparten necesidades de sol y poca agua.
Malos vecinos
Aquellas que necesiten suelos muy húmedos o mucha sombra, como los helechos.
Plagas comunes
Es muy resistente, pero a veces puede verse afectada por la roya (hongo) si hay demasiada humedad estancada.