Procesando...
Lavanda
Aromáticas y medicinales
Influencia Lunar

Menguante:
Podar para que la planta brote con más fuerza al año siguiente. 
Creciente:
Cosechar las flores para que el aroma sea más intenso.

Lavandula angustifolia

Lavanda

Un aroma fresco a jardín que calma la mente y deja la ropa con una sensación agradable

La lavanda es un arbusto perenne de la familia de las lamiáceas, famoso por sus espigas de flores azuladas y violáceas. La lavanda prefiere suelos ligeros, calizos y muy bien drenados. En Euskal Herria, especialmente en la vertiente cantábrica, el mayor desafío es el exceso de humedad en las raíces; por ello, es vital plantarla en zonas donde el agua no se estanque o incluso en pendientes. Es una planta que adora el sol pleno, lo que favorece la concentración de sus aceites esenciales. Es extremadamente resistente al frío y a las heladas, lo que la hace apta tanto para la costa como para las zonas más altas de la montaña alavesa.

Lavanda en nuestra cultura

En la mitología y etnografía vasca, la lavanda es la planta de la "limpieza" (su nombre proviene del latín lavare, lavar). Se utilizaba tradicionalmente para "limpiar el aire" de los caseríos y para proteger la ropa blanca en las grandes kutxas (arcas) de madera. Se creía que su aroma era capaz de calmar a los genios domésticos y de atraer la paz a la familia. Etnográficamente, forma parte de los ramos de San Juan, compartiendo espacio con el hipérico y la verbena. Se decía que colocar un ramillete de lavanda bajo la almohada ayudaba a tener sueños claros y protegía contra las pesadillas enviadas por los espíritus de la noche.

Propiedades

Es uno de los mejores relajantes naturales del sistema nervioso. Su aroma ayuda a combatir el insomnio, el estrés y la ansiedad. Tiene propiedades antisépticas, antiinflamatorias y cicatrizantes en uso externo (aceite). En nuestra medicina popular, se ha usado siempre para calmar el dolor de cabeza (frotando las sienes con sus flores) y como repelente natural de polillas y mosquitos.

Lavanda en la cocina

Kutxarako usain-poltsatxoak (Saquitos aromáticos para el armario) 

Recoge las espigas de lavanda cuando estén en plena floración pero antes de que se marchiten. Déjalas secar boca abajo en un lugar oscuro y ventilado. Una vez secas, desgrana las flores y rellena pequeños saquitos de tela de lino o algodón. Colócalos entre la ropa en tus armarios o cajones. Además de dar un olor increíble y limpio, mantendrán alejadas a las polillas de forma natural, tal como se hacía en los caseríos antiguos.

Tarea a destacar

La poda de rejuvenecimiento. Una vez terminada la floración (finales de verano), recorta las espigas y un par de centímetros de la parte verde. Esto evitará que la planta se vuelva demasiado leñosa y se abra por el centro, manteniéndola compacta y vigorosa.

Calendario por meses

  • Marzo/Abril: Época ideal de plantación.
  • Mayo: Crecimiento vigoroso. Limpiar las hierbas de la base.
  • Junio/Julio: Plena floración. Época de recolección para secado.
  • Agosto/Septiembre: Poda de limpieza tras la floración.
  • Noviembre a Febrero: Reposo invernal. No regar a menos que sea un invierno extremadamente seco.
Nombres conocidos

Alfazema, alhucema, aljucema, espigol, espigola, espigolina, esplego, espliego, espliego común, espliego de la hoja angosta, espliego francés, espliego morisco, espligo, espígola, lavanda, lavándula hembra, lavándula macho, tuma

Ciclo Anual de Tareas
Cosecha
Junio Julio
Plantación / Trasplante
Marzo Abril
Tala / Poda (Frutales)
Agosto Septiembre

"Lavanda en el jardín, un aroma agradable en casa y paz en el corazón"

Sabiduría tradicional
Consejos de nuestros mayores

Cuidados y Entorno

Buenos aliados

Rosales. La lavanda ayuda a proteger a los rosales de los pulgones y atrae polinizadores.

Malos vecinos

Aquellas que necesiten mucha agua y sombra, como las hortensias.

Plagas comunes

Es muy resistente, pero puede sufrir de hongos en las raíces (Phytophthora) si el suelo está demasiado húmedo.