Influencia Lunar
Creciente:
Sembrar y trasplantar para favorecer el desarrollo vigoroso de los frutos y la expansión de sus guías trepadoras.
Cucumis sativus
Pepino
El agua viva del verano, frescura del huerto a la mesa
El pepino es una planta trepadora o rastrera de crecimiento rapidísimo, muy similar a su pariente el calabacín, pero con una necesidad mayor de humedad constante en las raíces. En Euskal Herria, su cultivo es muy común tanto en invernaderos en la costa como al aire libre en los valles del interior. Según los criterios técnicos de Fraisoro, el pepino requiere suelos muy ricos en materia orgánica y temperaturas suaves; el frío detiene su crecimiento en seco. Para evitar que los pepinos amarguen, es vital que la planta nunca sufra "estrés hídrico", es decir, que siempre tenga la tierra húmeda (pero no encharcada). En nuestro clima, el entutorado es casi obligatorio para que el fruto no toque el suelo húmedo y se pudra o coja hongos.
Pepino en nuestra cultura
En la mitología vasca, las plantas que guardan tanta agua en su interior se asociaban con la frescura de los manantiales donde habitan las Lamiak. Se decía que el pepino era capaz de absorber la "fiebre de la tierra" para convertirla en frescor para el hombre. Etnográficamente, el pepino ha sido el aliado de las mujeres y hombres que trabajaban bajo el sol; se usaban rodajas sobre la piel para calmar las quemaduras tras la jornada de siega. Existe la creencia popular de que, si una persona con "mal de ojo" miraba intensamente una mata de pepino, esta podía marchitarse en un día; por eso, a veces se plantaba entremezclado con plantas aromáticas para despistar las malas influencias.
Propiedades
Es uno de los alimentos más hidratantes (96% de agua). Es rico en fisetina, un flavonoide que protege la salud cerebral, y contiene mucha vitamina K y potasio. En nuestra medicina popular, el pepino se ha usado siempre para depurar los riñones y como un cosmético natural infalible para refrescar la cara y desinflamar los ojos tras una noche de poco descanso. Su piel contiene fibra esencial para una buena digestión.
Pepino en la cocina
Pepino eta Jogurt Saltsa Freskoa (Salsa de pepino y yogur al estilo vasco)
Ralla un pepino grande de la huerta y escúrrelo bien para quitar el exceso de agua. Mézclalo en un bol con un yogur natural, un diente de ajo muy picado, un chorrito de aceite de oliva de la Rioja Alavesa y un poco de menta o cebollino fresco. Es el acompañamiento perfecto para un pescado a la parrilla o simplemente para mojar pan de hogaza en una merienda de verano.
Tarea a destacar
El entutorado (Hesola jartzea). Coloca redes o cañas para que la planta crezca verticalmente. Esto mejora la ventilación, evita hongos por humedad y hace que los pepinos crezcan rectos y limpios.
Calendario por meses
- Abril: Siembra en semillero con calor (necesita unos 20°C para germinar).
- Mayo: Trasplante a la huerta (finales de mes, cuando la tierra esté caliente).
- Junio: Colocación de tutores y primeros riegos intensos.
- Julio/Agosto: Plena producción. Cosechar cada 2-3 días para que no se vuelvan demasiado grandes y amarguen.
- Septiembre: Últimos pepinos de la temporada antes de que las noches refresquen.
Ciclo Anual de Tareas
Cosecha
Siembra a cubierto (Invernadero)
Plantación / Trasplante
"Pepino, mucha agua y sol; así mantendrás tu estómago contento"
Sabiduría tradicional
Consejos de nuestros mayoresCuidados y Entorno
Buenos aliados
Maíz y Alubias. El maíz le sirve de tutor natural y la alubia le aporta el nitrógeno que tanto consume.
Malos vecinos
Patatas y plantas aromáticas de olor muy fuerte como la salvia (pueden frenar su crecimiento).
Plagas comunes
El pulgón y el Oídio (hongo blanco en las hojas por exceso de humedad).