Influencia Lunar
Menguante:
Sembrar para que la planta no se "suba" (no florezca rápido) y la raíz se mantenga redonda y prieta.
Raphanus sativus
Rabanito
La chispa roja de la tierra y el arbusto de cada bocado
El rabanito es la planta ideal para los impacientes y para quienes se inician en la huerta. Tiene un ciclo cortísimo: en apenas 25-30 días desde la siembra ya puedes estar comiéndolos. Prefiere suelos sueltos, frescos y, sobre todo, una humedad constante. En Euskal Herria se da de maravilla durante todo el año (excepto con heladas muy fuertes). El secreto para que el rabanito sea dulce y crujiente es que crezca rápido y sin pasar sed; si el suelo se seca o hace demasiado calor, el rabanito se vuelve leñoso y pica como un demonio.
Rabanito en nuestra cultura
Etnográficamente, el rabanito se usaba en los caseríos para marcar las hileras de otros cultivos más lentos, como la zanahoria; como el rabanito sale enseguida, el hortelano sabía por dónde venía la fila y podía escardar sin miedo. Barandiaran mencionaba que los niños solían ser los encargados de su cuidado, pues su rapidez les enseñaba el milagro de la vida de forma casi instantánea. Se consideraba que su color rojo intenso protegía las esquinas de la huerta de las malas influencias nocturnas.
Propiedades
Es una joya digestiva y depurativa. Contiene glucosinolatos que ayudan al hígado y a la vesícula biliar a trabajar mejor. Es muy rico en vitamina C y yodo. En nuestra medicina popular, el rabanito siempre se ha usado para "limpiar el pecho" en casos de moco y para facilitar las digestiones pesadas tras las comidas grasas del invierno. Además, tiene un efecto diurético que ayuda a combatir la retención de líquidos.
Rabanito en la cocina
Errefauak gatzarekin eta baserriko gurinarekin (Rabanitos con sal y mantequilla)
Limpia los rabanitos y córtalos en láminas muy finas o déjalos enteros si son pequeños. El secreto francés que adoptamos en el Pirineo: úntalos con un poco de mantequilla de caserío y añade una pizca de gatz lodia (sal gorda de Añana). Sírvelos sobre una rebanada de pan de hogaza. Es el aperitivo más sencillo, fresco y picante que existe.
Tarea a destacar
Siembras escalonadas. No siembres todos a la vez. Echa un puñadito de semillas cada 15 días; así tendrás rabanitos frescos durante meses y no todos de golpe en una semana.
Calendario por meses
- Todo el año: Se puede sembrar casi siempre (evitando semanas de heladas negras en Álava).
- Marzo/Abril: Comienzo de las siembras fuertes de primavera.
- Mayo/Junio: Vigilar mucho el riego para que no piquen con el primer calor.
- Septiembre/Octubre: Segunda época dorada de siembra bajo el suave sol de otoño.
Nota: Para climas fríos hay que comenzar la siembra a final del verano, detenerla en lo más crudo del invierno ―o sembrar bajo plástico―, reanudarla en primavera y alargarla casi hasta entrado el verano.
La cosecha se puede realizar dos o tres meses después de la siembra.
Ciclo Anual de Tareas
Cosecha
Plantación / Trasplante
"El rabanito, con agua es dulce y sin agua está loco —pica—"
Sabiduría tradicional
Consejos de nuestros mayoresCuidados y Entorno
Buenos aliados
Lechuga, espinaca y zanahoria. Es el compañero perfecto de casi todos porque ocupa poco sitio y se va rápido.
Malos vecinos
Nabos y Coles. Al ser de la misma familia, pueden compartir las mismas plagas de raíz.
Plagas comunes
La pulguilla (unos escarabajos negros diminutos que hacen agujeritos en las hojas) y el caracol.