Estiercol de caballo
El abono de estiércol de caballo es la enmienda orgánica ideal para mejorar suelos en Euskadi, aportando esponjosidad y nutrientes clave para tu huerta. Este fertilizante, altamente valorado por su capacidad para generar calor y mejorar la estructura de los suelos arcillosos y ácidos de la vertiente cantábrica, es fundamental para aumentar la capacidad de retención de agua y la actividad biológica del terreno.
Ingredientes
- Materia prima: Estiércol fresco de caballo, preferiblemente de cuadras locales que utilicen cama de paja o serrín (esto aporta el carbono necesario).
- Agua: Necesaria para mantener la humedad durante el compostaje (debe sentirse como una esponja escurrida).
- Proporción ideal: Se recomienda una mezcla de 3 partes de estiércol por 1 parte de material seco (paja/hojarasca) si el estiércol viene muy "limpio", para equilibrar la relación Carbono/Nitrógeno (C/N).
Preparación
El estiércol de caballo se considera un "estiércol caliente" debido a su rápida fermentación. Nunca debe aplicarse fresco directamente sobre las raíces, ya que el exceso de amoníaco y la temperatura pueden quemar las plantas.
- Recogida: Recolectar el estiércol de la cuadra. Es vital que incluya la orina del animal, donde reside gran parte del potasio y el nitrógeno.
- Formación de la pila: Amontonar el material en un lugar drenado. La pila debe tener al menos 1 metro de altura para asegurar que alcance la temperatura de higienización (entre 60°C y 70°C), lo que elimina semillas de malas hierbas y patógenos.
- Fase de calentamiento: Durante las primeras 2-4 semanas, la pila subirá de temperatura. Es el momento de realizar volteos semanales con una horca para oxigenar y asegurar que todo el material fermente por igual.
- Maduración: Tras la fase de calor, dejar reposar la pila. En el clima húmedo de Euskadi, el proceso completo de maduración suele durar de 6 a 9 meses. El abono estará listo cuando tenga un color oscuro, olor a bosque húmedo y no se distinga el material original.
Aplicación
- Enmienda de fondo: Aplicar entre 3 y 5 kg por metro cuadrado en otoño o finales de invierno, antes de las siembras de primavera. En nuestros suelos pesados de Bizkaia y Gipuzkoa, esto mejora drásticamente la aireación.
- Incorporación: Extender sobre la superficie y enterrar ligeramente (unos 10-15 cm) con una azada o laya de mano. No es necesario profundizar más, ya que la vida microbiana es más activa en las capas superficiales.
- Carencias: Especialmente recomendado para cultivos exigentes y de ciclo largo como el maíz forrajero, la patata de Álava o la calabaza, que aprovechan la liberación lenta de sus nutrientes.
En los baserris antiguos, el estiércol era denominado el "oro negro" o ongarri urrea, pues la riqueza de una casa se medía por el tamaño del montón de abono a su entrada. Se decía que el Basajaun, el Señor de los Bosques y protector de los rebaños, enseñó a los primeros humanos el secreto de utilizar el estiércol para que las tierras no se agotaran nunca. Existe la creencia de que si un caballo de raza Pottoka pastaba cerca de los límites de una propiedad, sus deyecciones bendecían la tierra con fuerza, garantizando una cosecha libre de plagas. Además, en las noches de invierno, el calor que emanaba de la fermentación del estiércol en el establo (situado bajo la vivienda del caserío) no solo calentaba a los animales, sino que simbolizaba la vida latente que la Tierra mantenía activa mientras la naturaleza dormía.