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Estiercol de gallina
Abono natural

Estiercol de gallina

26 Abr 2026

El abono de gallina o gallinaza es un fertilizante orgánico muy potente para tu huerta en Euskadi; aporta nitrógeno y fósforo para cosechas espectaculares. Se trata de una enmienda de altísima concentración que, permite revitalizar suelos agotados y dar un impulso vigoroso a los cultivos más exigentes de nuestra región, siempre que se gestione correctamente para evitar la lixiviación por las lluvias atlánticas.

Ingredientes

  • Gallinaza pura: Excrementos de gallina recogidos del gallinero. Es vital que se recoja junto con la cama (paja, viruta de madera o cascarilla de arroz) para equilibrar el exceso de nitrógeno.
  • Material seco (Carbono): 2 partes de paja, restos de poda triturados o rastrojo seco de maíz por cada 1 parte de gallinaza.
  • Agua: Cantidad mínima necesaria para mantener la humedad, dado que la gallinaza ya suele tener una humedad considerable si se recoge fresca.

Preparación

La gallinaza es un abono "muy caliente" y no debe usarse nunca fresca. Su alto contenido en ácido úrico y amoníaco requiere un proceso de estabilización estricto:

  • Mezclado: Combina la gallinaza con el material seco. Esto es fundamental para evitar la pérdida de nitrógeno por volatilización y reducir el olor.
  • Compostaje: Forma una pila en una zona protegida de la lluvia excesiva (para evitar que los nitratos acaben en los acuíferos). La temperatura debe alcanzar los 65°C para eliminar bacterias como Salmonella.
  • Volteo: Remueve la pila cada 15 días durante los primeros dos meses para asegurar la oxigenación.
  • Maduración: En el clima de Euskadi, tras 4-6 meses el abono estará listo. Sabrás que ha madurado cuando el olor a amoníaco desaparezca y se convierta en un aroma a tierra fértil.

Aplicación

  • Dosificación: No exceder los 1-1,5 kg por metro cuadrado. Es un abono muy concentrado.
  • Aplicación: Incorporar superficialmente (capa de 5-10 cm) antes de la siembra de primavera. Es el abono predilecto para el maíz txakoli o hortalizas de hoja grande como la berza de asa de cántaro.
  • Advertencia: Evita el contacto directo con el tallo de las plantas jóvenes.

En el baserri, la gallina (oiloa) ha sido históricamente el termómetro de la prosperidad de la casa. Según el folklore vasco, las gallinas están bajo la protección directa de las Ereñuak (genios domésticos), y se creía que si una gallina ponía un huevo un viernes de marzo, este debía enterrarse en el montón de gallinaza para asegurar que el abono tuviera fuerza. Existe también la figura de la Gallina de los pollitos de oro, una leyenda que cuenta cómo ciertos seres mitológicos premiaban a los agricultores que mantenían sus tierras bien abonadas y sus animales limpios. En la tradición local, la gallinaza se llamaba a veces "la sal de la tierra", pues se sabía que una pizca podía dar la vida, pero un puñado podía traer la ruina a la planta si no se trataba con el respeto y el tiempo que la tierra exige.